Noticias climáticas: Especial acuerdos y desacuerdos de la COP24

La activista sueca Greta Thunberg, durante un momento de la COP24. Foto: UNclimatechange/Flickr.

El texto final no reconoce explícitamente la necesidad de asumir el informe del IPCC tras el bloqueo de cuatro países productores de petróleo: Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait.

Sabor agridulce tras el cierre de la Cumbre del Clima de Katowice. El sábado por la noche, después de una maratoniana última jornada, los representantes nacionales reunidos en Polonia durante la COP24 lograron sellar un acuerdo histórico que insufla vida al Acuerdo de París. No obstante, la ausencia de una declaración política que inste a las partes a aumentar sus niveles de ambición, así como la laxitud de muchas de sus normas han hecho llover la crítica sobre el pacto desde distintos sectores desde el mismo momento de su aprobación.

Esta semana, La Marea dedica toda su sección de noticias climáticas a diseccionar los acuerdos, desacuerdos y críticas de esta cita:

Acuerdos recogidos en la normativa:

  • El principal objetivo de la cumbre era acordar una normativa para poner en marcha el Acuerdo de París, lo que se consiguió el sábado por la noche. El documento, de 133 páginas, sorprendió a muchos de los asistentes por su extensión y el acuerdo alcanzado en cuanto a muchas de las reglas más debatidas.
  • Una de las claves del Acuerdo de París son los compromisos nacionales de reducción de emisiones (NDC). La nueva normativa contempla que todos los países usen el mismo sistema de contabilidad para este fin, establecido por el Grupo Internacional de Expertos en Cambio Climático de la ONU (IPCC). Sin embargo, el acuerdo deja abierta una puerta trasera a la “contabilidad creativa”, ya que permite que los países utilicen “metodologías nacionalmente adecuadas” si estas “se adecuan a las líneas maestras indicadas por el IPCC”. Todos los compromisos serán públicos y accesibles online.
  • No se ha alcanzado acuerdo en cuanto a las reglas referidas a la regulación de mercados de carbono o mecanismos de compensación, por lo que los países ricos podrían “comprar” a los más pobres parte de sus derechos de emisión. Brasil, que posee una enorme industria de compensación de carbono, se atrincheró e impidió que se llegara a un acuerdo. Las negociaciones continuarán en la próxima cumbre, ya con Jair Bolsonaro en el poder en el país suramericano.
  • Sí se acordaron algunas de las normas más polémicas que regularán las ayudas financieras y préstamos para la acción climática, así como su declaración. Los países ricos deberán informar de todos los fondos invertidos fuera de sus fronteras en este apartado, mientras que los países en desarrollo podrán hacerlo o no, aunque se recomienda que lo hagan. El problema está en que la declaración no tendrá que ser desagregada, por lo que los países podrán incluir todo tipo de inversiones en la misma. Los países ricos también tendrán que informar de sus intenciones de inversión futura, pero solo si la misma “está disponible”, lo que convierte el cumplimiento de la regla, prácticamente, en voluntario.
  • Las normas de transparencia, sobre las que también se ha llegado a un acuerdo, detallan cómo tendrán que declarar los países tanto sus emisiones y sus progresos. El principal punto de fricción era la diferencia entre cómo las normas afectarán a los países desarrollados y a los que están en desarrollo. Los más ricos querían unas normas estrictas e iguales para todos los países, mientras que los países en desarrollo buscaban mayor flexibilidad que reflejase la responsabilidad histórica de Europa y Norteamérica. Esta era una de las líneas rojas de Estados Unidos, que, a pesar de haber anunciado su retirada del acuerdo, trata de dejar un texto al que después reengancharse en caso de cambio de presidente. Finalmente, todos los países tendrán la misma normativa, aunque existirá la posibilidad de aplicar flexibilidad en ciertos casos.
  • Además, el documento ha incluido otras cuestiones, como los daños inevitables producidos por el cambio climático (conocidos en el argot de la COP como “pérdida y daño”). Las reglas a este respecto han quedado repartidas en varias secciones del acuerdo, y, en general, han carecido de la ambición que se esperaba.

Talanoa y ambición

  • El otro punto clave de la COP24 era conseguir una declaración política que instara a los países firmantes del Acuerdo de París a aumentar sus niveles de ambición, ya que actualmente no son suficientes para contener el calentamiento global en niveles seguros. Para ello, y bajo la supervisión de la presidencia de Fiyi (en la COP23), se celebró el conocido como “Diálogo de Talanoa”, una estrategia de negociación no confrontacional basada en tradiciones del Pacífico.
  • Tanto el informe del IPCC publicado el pasado mes de octubre como el informe de la brecha de emisiones de la ONU dejan claro que los compromisos actuales no son suficientes y que, por si eso fuera poco, no los estamos cumpliendo.
  • El texto final de la COP24 tan solo “invita” a los países firmantes a considerar los resultados del Diálogo de Talanoa a la hora de realizar sus compromisos. Entre los países que se opusieron a incrementar la ambición estuvieron algunos de los mayores contaminadores del mundo, como Estados Unidos, China, India y Japón.
  • Por otra parte, España se unió a un grupo de países, conocidos como la Coalición de Ambición Elevada, que pedían que los planes para la reducción de emisiones fuesen más amplios y vinculantes.
  • El texto final de la COP24 no reconoce explícitamente la necesidad de reconocer el informe del IPCC sobre las consecuencias de un calentamiento de 1,5ºC sobre niveles preindustriales, publicado el pasado octubre, tras el bloqueo de cuatro países productores de petróleo: Estados Unidos, Rusia, Arabia Saudí y Kuwait.

Críticas y luchas

  • El eurodiputado de Equo Florent Marcellesi, a través de su cuenta de Twitter, definió el resultado de la cumbre como “una gran decepción”, señalando la falta de ambición y la brecha entre los acuerdos alcanzados y los compromisos que la ciencia señala como necesarios para contener el calentamiento global por debajo de 1,5ºC. Marcellesi señaló al “Trumpismo político”, así como a “la mayoría de los gobiernos europeos” como culpables de las escasas intenciones. Asimismo, y a la luz de las recientes revueltas de los “chalecos amarillos” en Francia, el político ha recordado que “no habrá transición ecológica sin transición justa”.
  • Por su parte, Javier Andaluz, responsable de Cambio Climático de Ecologistas en Acción, criticó en una columna en El Salto el mecanismo de adopción de decisiones de la ONU, en el que todos los países tienen derecho a veto. Esta filosofía de “no injerencia”, afirma el ecologista, deja las puertas abiertas para que Estados malintencionados boicoteen la acción climática. “Resulta inadmisible que se permita a un país cuestionar el consenso científico por intereses particulares, porque no se pueden saltar las leyes de la física”, declaró Andaluz.
  • La responsable de la campaña de cambio climático de Greenpeace en España, Tatiana Nuño, dijo, a través de una nota de prensa, que la COP “no ha dado el resultado que se necesita”. Nuño instó al gobierno español a empezar por aprobar una ley y un plan de clima y energía con los que se eliminen las subvenciones a los combustibles fósiles, se aprueben los objetivos para un sistema eléctrico prácticamente renovable al 100% en 2030 y se incluya el cierre de todas las térmicas de carbón en 2025, como muy tarde”.
  • La plataforma 350.org definió el resultado de la cumbre como “descorazonador”, señalando directamente a la influencia de la industria de los combustibles fósiles. “Es irritante ver cómo se permite al lobby de los combustibles fósiles campar a sus anchas por las negociaciones, al tiempo que se impide la entrada en Polonia de al menos 15 activistas”, dijo May Boeve, la directora ejecutiva de la plataforma, que afirmó que ahora la esperanza está “sobre los hombros de las personas que se pongan en pie por el clima”.
  • Dentro de las negociaciones, una de las voces más celebradas y respetadas ha sido la de la joven activista sueca Greta Thunberg, de tan solo 15 años. Thunberg, que saltó a la fama el pasado agosto cuando inició una huelga escolar contra la pasividad de los políticos ante el cambio climático, ha inspirado un movimiento global al que ya se han unido miles de personas en todo el mundo. “Decís que amáis a vuestros hijos e hijas más que a nada en el mundo, pero estáis robándoles el futuro. Solo habláis de ir hacia adelante, con las mismas malas ideas que nos metieron en este lío, incluso cuando la única solución sensible es usar el freno de emergencia. No sois lo suficientemente maduros como para decir las cosas como son. Hasta esa carga nos la dejáis a los niños. Estáis sacrificando nuestra civilización para que un número muy pequeño de personas puedan seguir ganando una enorme cantidad de dinero”, afirmó la activista en un discurso.

Próximos pasos

  • Tras la retirada de Brasil como organizadora hace dos semanas, quedaba la duda de qué país auspiciaría la próxima COP, que se celebrará en noviembre del año que viene. Finalmente, el viernes se anunció que la 25ª ronda de negociación será en Chile.
  • Antes que eso, en septiembre, las partes volverán a reunirse en Nueva York para una cumbre organizada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres. Guterres pidió a los equipos de negociación que lleguen dispuestos a incrementar sus ambiciones.
  • Otras citas importantes de 2019 tendrán lugar en Suiza (en febrero), Argentina (en marzo), Japón (en mayo) y Costa Rica (en octubre).
aportacion la marea

Santiago Sáez

Periodista especializado en cambio global, con un ojo en el cambio climático y otro en sus causas. Además de para La Marea, escribe en PIQD, Deutsche Welle, Chemistry World y, ocasionalmente, en Mongabay y Atlas Obscura. Antes curraba en la sección de noticias de CNBC. También traduce de vez en cuando.

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Comentarios

2 respuestas a “Noticias climáticas: Especial acuerdos y desacuerdos de la COP24”

  1. Parece incuestionable que el petróleo se está agotando y antes o después se acabará este verdugo de la salud mundial.Pero lo que no se agota al parecer es la ambición, la irresponsabilidad y la congelación de conciencias que comparten las clases dirigentes, convertidas de facto en siervos de los dueños de los hidrocarburos. Hace falta tanta energía limpia como conciencias dignas. Entre tanto, ¿ quién puede obligar a esos poderosos desalmados a aceptar mejorar el clima ? Prefieren morir asfixiados antes que renunciar a sus privilegios y su poder.No podemos esperar de esas cumbres climáticas otra cosa que buenas palabras, buenas intenciones, y algunas migajas de segunda clase para callar a la gente, pero de compromisos serios, olvidémonos. A no ser que exista una fuerte presión popular, las cosas seguirán empeorando inevitablemente., Estamos en manos de locos descerebrados.

  2. Katowice debilita el Acuerdo de París y convierte las obligaciones de frenar el cambio climático en meras sugerencias.
    La 24 Cumbre de las Partes de Cambio Climático (COP24) en la ciudad carbonera de Katowice ha concluido con un acuerdo de última hora que logra salvar los muebles a través de un texto que evita cualquier compromiso real.
    La Cumbre del Clima de Katowice (COP24) ha terminado con sabor agridulce: mientras las grandes potencias se felicitan por haber llegado a un acuerdo, la sociedad civil reprocha su falta de ambición en la lucha contra el cambio climático.
    Ecologistas denuncia que la falta de compromiso de la comunidad internacional convertirá en el medio plazo a una gran parte del territorio español en un desierto.
    La COP24 ha pospuesto el mandato principal del Acuerdo de París que debiera haber concluido en Katowice, una ruta clara para el aumento de la ambición en línea con las indicaciones científicas.
    https://www.ecologistasenaccion.org/?p=111470

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